A pocos días del lanzamiento de The King of limbs de Radiohead y del vídeo de Lotus Flower (que puedes verlo hacienco clic en la imagen), ya contamos con una serie de versiones “alternativas” no del vídeo, sino del tema que es bailado frenéticamente por Thom Yorke. Así, podrás verlo bailando All the single ladies de Beyoncé, un carnavelrísimo tema brasilero, Dancing Queen de ABBA, y hasta La Danza de Los Mirlos.
Y aunque somos realmente fanáticos de Radiohead, y consideramos que esta canción y su vídeo son de primera, no podíamos dejar de comentar estas barbaridades… Queremos bailar como Thom!
Miren de una vez los vídeos, porque pronto desaparecerán, como suele ocurrir gracias a los “dueños” de las canciones (aunque sabemos que aparecerán muchas más)… Y descarguen el disco aquí! (es un link a la descarga oficial, ¿Qué creías? ¿Que le íbamos a robar a nuestros ídolos?!)
Hace un par de días, durante 4 horas de viaje tuve que tolerar el fanatismo del conductor del transporte por José Luis Perales. Pero luego de cuatro veces de escuchar el mismo CD, cuando estaba a punto de caer inconsciente por el exceso de esa música, me di cuenta de algo: Gran parte de la música de Perales gira en torno al mismo tema… el abandono.
Si lo miramos bien, y más allá del top ten que hiciésemos sobre las canciones que entristecieron nuestra infancia (si quieres verlo, entra aquí, bajo tu propio riesgo), Perales está lleno de abandonos de diversos tipos, pero abandonos al fin y al cabo.
Entonces, tenemos canciones donde el miedo ante el abandono se expresa de forma explícita como en “¿Qué pasará mañana?”, donde la protagonista dice “¿Qué pasará mañana cuando te hayas ido? ¿A quién podré contarle que te siento lejos? Mañana se dormirá el amor…” Claro, y él, canchero, le dice que no se preocupe, que un comercial y regresa.
También tenemos canciones en las que el abandono es narrado en el preciso momento de su ejecución, como en “Me llamas” (“para decirme que te marchas, que ya no aguantas más, que ya estás harta…”) Lo interesante es que el protagonista (Perales) no es el abandonado… Pero a él lo llama… ¿Será el amante? ¿El amigo mantequilla? Ay…
En otros temas el abandono es más asolapado, e incluso compartiendo la misma cama, como en “Ella y él” que en tonito festivo nos dice “Y en la misma cama soñarán ella y él, él con el amor que conquistó, ella con él. Ella le dirá que siente amor sólo por él, él murmurará sin contestar, ¿qué hora es?” Y luego cuenta cómo ella plancha el pantalón del hombre que se va con la otra… Esta señora debería contratarse un investigador privado, o hacerse amiga de la secretaria, ¿no?
Y claro, no podemos olvidar el masoquismo de “Y cómo es él” que al margen de la explicación que le des, igual roza lo enfermizo. Y lo peor de todo es que él es el que se va, porque le dice “y deja que vaya preparando mi equipaje”… Pero si ella es la que sacó los pies del plato, ¿por qué tiene que dejar la casa? A menos que sea un mantenido, en realidad, tiene derecho a conservar algo, ¿no? Ahí se comprende por qué dice “Es un ladrón que me ha robado todo”… ¡Vividor!
En “Balada para una despedida” arranca de frente diciendo “Hoy estoy buscando la mejor manera de decirte adiós”… Y nuevamente se va, y se va porque ella lo ha botado. Y le dice “recuerda que hay alguien que vive por ti”. Este señor ha sido desalojado mil veces y no aprende.
Y ya no sigo, porque me pongo a llorar… Lo cierto es que, e insisto con mi teoría del aprendizaje temprano, si tu chica es de las que se asusta cuando en lugar de decirle “Chau” le dices “Adiós” o tu chico es de los que se estresan si lleva tres horas sin saber de ti… No es tu culpa. Tampoco es la suya. La culpa es de Perales, y de su mamá que le hacía escuchar eso de chiquito/a.
Cuantas veces nos ha pasado que hemos comprado un CD (en la época que comprabamos CDs) por una canción, y cuando queríamos escuchar el resto del disco, no lo soportabamos. Eran los famosos “One hit wonders”. Cantantes o grupos que aparecían de la nada, se hacían famosos con una canción y luego desaparecían tan rápido como llegaron.
Nuestros amigos de Cracked.com han realizado un riguroso estudio y han determinado las características de las canciones de los Álbumes (y el orden en que se encuentran) de estos “One Hit Wonders”.
Intento de traducción, al final.
El Hit Single
Una buena canción
Otra buena canción
Una canción decente (Acá es donde cambias de CD cuando estás encargado de poner la música en un tono)
Hey! que mier..? (Todas las canciones estaban buenas hasta ahora pero ésta es una mierda total)
Esta canción también apesta (pero no apagues el equipo porque la siguiente canción es…)
Una buena canción, colocada estratégicamente (para mantenerte enganchado)
Baldío
Baldío
Baldío
Baldío (Zona de 4 canciones conocido como “El vertedero” o “El entumecimiento”)
Canción de un brutal género experimental de 6 minutos (que sólo le gusta a la banda y ellos esperarán que seas lo suficientemente flojo para que esperes y esperes y esperes que acabe en el camino a…)
La Mejor Canción del Álbum (pero tristemente, sólo el 10% de la gente que ha logrado llegar hasta aquí la escuchará)
Relleno con R Mayúscula (Ellos esperan que la pases, sólo está aquí porque le gusta a la novia del cantante)
(Canción secreta) El secreto es que la banda sabe que esta canción apesta, pero esperan secretamente que les dejes un mensaje en su Myspace diciéndoles que es estupenda.
Entonces, si el buen César decidió postear una linda canción de amor, vamos a acompañarlo en este día tan especial, con esta linda melodía tan delicadamente dedicable.
Quizás nunca se nos hubiese ocurrido encontrar en este blog a Raphael, y menos en términos serios. Pues bueno, siempre hay un buen momento para romper con lo esperado. Hace algunos días estuve conversando con una buena amiga sobre la canción que uno elegiría para que suene durante el final. Y recordé de inmediato la versión de “Ahora” (de Enrique Bunbury) cantada por Raphael. Es casi como escrita para él, justo cuando la gente pensaba que ya no cantaría más, debido a sus problemas de salud.
Esta canción es parte de El tiempo de las cerezas, esa obra extraña de Bunbury y Vegas, un disco doble ejecutado con escasos instrumentos y sin mayor pretensión que hacer de las letras y las voces las protagonistas del espacio sonoro.
Durante el especial de VH1 llamado “Las 100 mejores canciones de los 90′s en castellano”, al hablar de Bunbury y los Héroes del Silencio, uno de los invitados hizo un comentario que me hizo pensar que una antigua teoría mía no era del todo descabellada: Bunbury no era un vago reflejo hispano de Jim Morrison, sino más bien un eco fuerte del joven Raphael de los inicios. Los movimientos, los gestos, las inflexiones, poseían un sabor antiguo, pero sin cruzar el océano.
Y claro, al mergen de gustos y reclamos puristas, la amistan entre estos dos ha permitido, entre otras cosas, que Raphael cante Maldito Duente, en una versión muy oscura para sus fanáticos clásicos y demasiado ligera para los que apostaron por el Rock and roll. Pero ahí esta.
Y a ti, ¿qué canción te gustaría que suene en el momento final?
Hoy temprano pasaron en VH1 uno de esos vídeos que no se olvidan así nomás. Claro que yo ya lo había olvidado, así que decidí postearlo, para que se mantenga en la memoria al menos por unos días. Tengo que aceptar que Travis nunca fue de mis bandas favoritas, pero esta canción es la excepción que hace la regla, y el vídeo la confirmación perfecta. Y, con el calor de enero encima, me pregunto cuántos polos toleraría llevar puestos. Y de paso recordé aquellas épocas en que pintábamos los polos blancos de dudosa procedencia (chinos, koreanos, sin bandera) y escasa duración con marcadores indelebles, para poder decir algo…
La primera vez que vi a estos muchachitos me dije “Ese peinadito ya lo he visto en otro lado”… Pensé y pensé hasta que logré recordarlo… ¡Claro! No era nada más ni nada menos que una reminiscencia del otrora cantante de la banda one-hit-wonder Death or Alive, a quienes, como podemos ver a continuación, también podríamos atribuir la inspiración a Locomía:
Lo cierto es que, si quieren ver estos cabellos enlacados en acción, miren estos dos videítos:
Ahora, por el bien de las fans, esperemos que este cantante no acabe como el “señor” Pete Burns…
Los dibujos animados y programas infantiles de ahora son muy diferentes a los de cuando yo era niño, algo lógico sabiendo que las generaciones van cambiando a través de los años. Pero esto creo que ya es un poco exagerado.
Anteriormente había escuchado sobre Lazy Town, y sólo sabía que era un programa infantil que daban en Discovery Kids, pero nunca me hubiera imaginado la cantidad de lenguaje sobre sexo explícito que se utiliza en este famoso show para niños, donde invitados tipo el rapero Lil Jon (conocido por sus líricas llenas de violencia y sexo) hacen su aparición.
Como muestra un ejemplo:
Recomendación a los padres: Que sus hijos vean programas educativos (tipo South Park o Family Guy) en vez de estos programas nocivos para nuestros queridos niños.