Gracias a los amigos de arkivperu.com , los maestros de la memoria colectiva nacional, encontramos este vídeo genial, que une a dos íconos de quienes nacimos durante el gobierno militar: El Tío Johnny y la Leche ENCI.
Hoy, que la leche como producto ha evolucionado tanto, y hay de tantos tipos, sabores y texturas, me convenzó más y más que como la Leche ENCI, no hay ni habrá. Mis disculpas a quienes no les gustaba, pero… La Leche ENCI era lo máximo!!!
Continuamos con el conteo.En el lugar 5 se encuentra José José, con “Almohada”. Ya sabemos que con José José, una es ninguna, especialmente si recordamos “Anda y ve”, “El triste” o “Payaso”, por eso haremos un Top 10 especial solamente para José José. Pero no me pueden negar que tanto amor y pasión, y finalmente estar abrazando la almohada, es realmente triste.
En el lugar 4 están Los Tíos Queridos cantando “El globo rojo”. Aparentemente todo bien, hasta que los otros niños malos revientan al pobre globo. Pero lo peor fue cuando todos los globos del mundo se llevaron al niño al cielo. ¿Se supone que ese era el final feliz?
Ahora, si quieren sufrir un poco más con partes de la película francesa que inspiró la canción, vean este vídeo:
En el puesto 3, la obra maestra de don Mario Cavagnaro, “Osito de felpa”. Y dice así: “Osito de felpa, juguete de mi hijo, de mi chiquitito que una madrugada se llevó el Señor… osito de felpa, yo sé que lo extrañas, dame tus manitas, yo que fui su padre, tu amigo seré.” Sin comentarios.
En el segundo lugar se ubica Palito Ortega con “Vestida de novia”. La historia – real, según indica el autor – de una mujer que muere justo antes de su boda y, para el entierro, le ponen el traje de novia. ¿Cómo se nos podría ocurrir en aquel entonces que este mismo señor también cantaba “Tengo el corazón contento”?
Y finalmente, en el primer lugar, Claude Francoise, o mejor dicho, la versión en castellano, por José Carlos, de “Llora el teléfono” (Le telephone pleure). Pobre padre que no sabía cómo decirle a su hija quién era él. De chiquito se te quitaban las ganas de responder el teléfono después de escuchar la canción.
Aquí la versión en francés:
Bueno, esas fueron, para nosotros, las 10 canciones más tristes en castellano que escuchamos alguna vez durante nuestra infancia. ¿Cuáles son las tuyas?
Nuestros recuerdos de infancia no solamente tienen como banda sonora aquellas canciones elegidas por nuestros padres, en casette o LP, para acompañar nuestros días y noches. También lo están por aquellas que ellos escuchaban. Por eso, nuestro primer Top 10 está dedicado a las canciones más tristes que hemos escuchado durante esos primeros años.
En el puesto 10 tenemos “Quiero dormir cansado” de Emmanuel, donde el en aquel entonces joven cantante repetía “quiero dormir cansado y no despertar jamás, quiero dormir eternamente”, e insistía, e insistía. Si quieren un complemento, pueden oír inmediatamente después “Todo se derrumbó”.
El puesto 9 es para “La casa nueva”, del chileno Tito Fernández, que no pudimos comprender sino hasta estar mucho más grandes. La casa llena de gente de una pareja que en verdad se va quedando sola, la casa de los viejos…
En el puesto 8 tenemos “Yo no nací para amar” de Juan Gabriel. Cualquier canción que empiece diciendo “A mis 16 anhelaba tanto un amor que no llegó” definitivamente termina mal. “Una soledad cada vez más triste y más oscura yo viví”. Y eso que recién estamos en el puesto 8…
En el 7 se ubica “Yo la quería, patita” del Carreta Jorge Pérez. Con ésta aprendimos que las penas se cuentan mejor entre tragos, aún antes de haber probado uno. Claro que si no manejas la jeringa no suena tan triste… En fin, ella está de cualquier cosa y su hijito de mendigo. Por eso lloro, carreta.
En el puesto 6 está “Fotografía”, interpretada por Oscar Athie, canción que por su nombre no nos dice mucho, pero una vez que se menciona el estribillo “flaco, ojeroso, cansado y sin ilusiones” la cosa cambia.
Estas sólo son las primeras cinco. Pero, ¿no fue más que suficiente?
Recuerden sus mejores fiestas infantiles. Recuerden esos dulces que ahora no existen. Recuerden el globo con el nombre del cumpleañero y su agradecimiento impresos. Ahora, recuerden la piñata. Y su canción.
1. ¿A qué género pertenece la canción? ¿Es una cumbia colombiana con aires proto-disco trance-tropical? ¿A qué época de la historia musical nos remonta?
2. ¿Por qué utilizar el nombre “Isaíto” entre los mencionados para romper la piñata? ¿No pudieron utilizar un nombre más común y por ende más marketeable? ¿O será alguna referencia bíblica cifrada?
3. ¿Por qué Jaimito debe ser el que rompa la piñata? ¿Era el cantante del tema? ¿Y por qué todos los niños gritan “Si!” si en realidad cada uno quería romper la piñata por su cuenta? ¿Jaimito era un predecesor a Jorge del Salto y pagó a todos los niños de la fiesta para que le hagan barra?
4. “Mamita, mamita, yo voy a llorar si no me dan un palo pa’ romper la piñata” ¿No es un mensaje que fomenta el berrinchismo y la amenaza a la madre como medio para el logro de objetivos violentos? ¿Cuáles serían las secuelas que esta programación temprana causó en nosotros?
5. Si una piñata demora como mínimo 5 minutos en romperse, ¿por qué el tema dura 3 minutos? ¿Cuántos niños tienen la opción de golpear la piñata en tres minutos?